Esta fue una de las frases de la homilía de Monseñor García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires, hoy a la mañana
Fue un llamado a todos nosotros, sentí que nos emplazaba a: dejar de quejarnos, dejar de mandar solo mensajes, dejar de no mirar a los ojos a los desplazados, dejar de seguir en la comodidad de nuestros refugios, dejar de sentirnos libres de los desatinos de los gobernantes
Nos dispone a tomar nuestra camilla, la que nos permita sopesar el dolor de los demás, la parálisis de nuestros semejantes, además de la nuestra. Salir de esa presencia muda y temerosa en la que estamos entrampados.
Nos instala frente a frente con el desprecio que somos tratados y nos hacemos los distraídos, a ver a ese egoísmo encarnado y festejado, frente a la crueldad que nos quema el corazón y nos hace mirar para otro lado.
Nos demanda tomar la camilla para acoger en ella los dolores, esas muecas de desesperación de tantos y tantas. Esos daños, esos sufrimientos serán trasmutados con los cuidados, con la construcción de ese nosotros que necesitamos enarbolar por el Bien de nuestra Patria, el Bien sin desplazar a nadie, todos y todas nos merecemos ser felices, y eso no es imposible si sacrificamos el egoísmo en favor del nosotros
Por eso repito con Jorge García Cuerva: ARGENTINA TOMA TU CAMILLA Y ANDA
Mará Cristina Campagna 25/05/2026
